martes, 21 de octubre de 2014

Ray Milland un tremendo actor.

No voy a entrar  a contar su biografia  pues se puede encontrar con detalles en Google, Ray,como una estrella en el firmamento no necesita que se hable de él para que brille, el ya es  de todos, No niego que a veces resulta interesante saber algo del actor como persona, pero a mi no me parece tan importante,ya  están sus películas maravillosas, donde vemos la estela de su trayectoria en un camino por el cual lo llevaron los productores que siempre han pensado más por el dólar que por el arte pero que sin embargo nosotros nos paseamos y nos cautivamos.

Por supuesto que tampoco he visto todas sus películas, cosa que sí me gustaría, pero para que me cautivara  no necesité ver muchas y para reconocer que fué un actor magnifico, tanto para la comedia como para el drama, Ray Milland está genial.
Me cautivó con "Beau Geste "(1939) donde actuó al lado de Gary Cooper, que para mi  es el galán que me espera en el cielo, quiero que sepan que incluso a su lado la estrella de Ray Milland brilla con luz propia.

Luego mi memoria lo captó con cuerpo y alma en la pelicula que en inglés se llamó  "Ärise my love" (1940) una comedia bélica con tintes intervencionistas, cuando  aún USA no  entraba a combatir en la 2GM, La picardía de Ray en la pantalla, no creo que sea igualada por ningún otro actor y al lado de una estupenda Claudette Colbert, hacen una pareja de enamorados de esa época, donde la gente no pensaba en el futuro  vivíendo lo que el tiempo y la vida les daba.

Despues lo ví en "Dias sin huella" (1945). Billy Wilder lo elige para el papel del alcohólico, que lo hace tan miserablemente bien que hasta huele a alcohol, Alli se consagra y le dan un Oscar por su labor,
Vi una pelicula que junta a todos los matices de Millanescos  en Crimen Perfecto, donde vuelve a ser el gentelman inglés maduro, cinico y maligno, con esa simpatía caracteristica que lo hace un perfecto canalla.

Ya más maduro hace peliculas muy buenas, Como "Catalepsia"  y otra muy buena " El hombre de los ojos de RayosX"que no las he conseguido aún para volver a verlas..pero en su momento que las vi me impresiono él ya bastante mayor.
Por ser una estrella lejana en el firmamento que ni siquiera Gary Cooper lo apaga,

Porque tal vez lo hayan  infravalorado por la publicidad y los canones de la moda y las leyes de los productores.Cabe decir que son muchos sus fans , en Argentina fue homenajeado  por célebres músicos del rock  que formaron "La Ray Milland Band" entre ellos estan Charli Garcia, Pedro Aznar, Andrés Calamaro  los que le rindieron un homenaje a este gran actor, director y escritor..un tabajador incansable que amó siempre lo que hizo y al que hoy le rindo un homenaje-

sábado, 18 de octubre de 2014







Vi hace poco esta película del año 1959 que no había visto. Siendo fanática de Marlon Brando y también de Tennessee Williams, su autor, no sé cómo se me pasó: “Piel de serpiente”,que el dramaturgo escribió como “La caída de Orfeo”, y que aunque la historia poco recuerda al mito, en la búsqueda interior de su personaje – un músico que viaja con su guitarra- el autor lo une. Pocos han reflejado tan bien, como T. Williams, el vacío existencial, la miseria humana y las bajas intenciones de las que es capaz el hombre. El odio, el egoísmo más intenso, el desprecio. Todo llevado por el miedo. Ese miedo que siempre está provocando todas estas expresiones.
Es una buena película muy bien interpretada, cada personaje muy bien perfilado, con su gran peso a cuestas, el de sus traumas, de sus existencias siempre entrampadas, aprisionadas en un marco social individualista, racista y de un puritanismo castrador tremendamente hipócrita que es capaz de eliminar al otro por sobrevivir no se sabe para qué. 

Es lo que te dejan pensando pelis como estas...

Está dirigida por Sidney Lumet y actúan grandes actores como Marlon Brando, que está perfecto como siempre, Anna Magnani, excelente y más guapa de lo que la recordaba, Anne Woodward, buenísima actriz también. Todos ganadores de Oscars. El de Anna Magnani fue entregado por su interpretación en otra película de T. Williams, La rosa tatuada.
La recomiendo. Es bueno hacer un recorrido al pasado en el cine, ya que últimamente, no anda muy bien por el rubro, la imaginación y la creatividad... Todo lo llevan por los grandes efectos técnicos. 

sábado, 17 de mayo de 2014

lunes, 16 de diciembre de 2013

Joan Fontaine

Se ha ido una estrella maravillosa, Joan Fontaine, actriz de figura muy pequeñita, ni curviliena, ni nada, mas bien carita de monito, como le decia Cary Grant en la pelicula de Hitchcock, Sospecha,
Siempre la encajaron en papeles de niñita fea pero estaba lejos de serlo, con una voz infantilona, de rasgos suaves y pícaros, cercana a la malignidad infantil Joan cubría la pantalla con su elegancia y cinismo.
Me encanta ella, porque no ha muerto sigue alli esperándonos en Rebbeca o en Jane Eyre, dulce, suave, y en  su mirada toda la burla y malicia del mundo.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Nunca en Domingo







Nunca en domingo (1960). Director Jules Dassin, nacido en USA, de origen judío/ruso y que en los años 50 debe salir de USA a raíz de las acusaciones de comunista del Comité de Actividades Antinorteamericana, durante la brutal persecusión macarthiana. Su película Nunca en domingo rompe con su línea más bien sórdida y sombría de películas que lo hicieron famoso tanto en USA como en Europa, tales como Ciudad Desnuda, Mercado de ladrones, Siniestra obsesión, Rififí entre los hombres...

Nunca en domingo es como un cuento de hadas, pero cambiando lo de hadas por lo de prostis. Un juego a ser feliz por encima de la sordidez que, en realidad, es el mundo de una prostituta en un barrio del puerto de cualquier país, sólo que en la película es el precioso Pireo, por el que tuve la suerte de pasear durante algunas horas hace ya un tiempo. Fantástico, inspirador de cualquier cuento, de cualquier fantasía...

Ilia (Melina Mercouri) era la única prostituta independiente del puerto, así era de libre y silvestre. Sin Rostro, el mafioso de turno las controlaba a todas, menos a Ilia, que no ponía el precio sino que hacía que lo pusiera el cliente y sólo se acostaba con él si a ella le gustaba, si no, no lo hacía, le ofreciera lo que le ofreciera.

Ilia era feliz en su libertad y alegría de vivir, disfrutando sin vergüenza su amor a la vida y a los hombres con su belleza, voluptuosidad y joie de vivre, además de la fantasía con la que pintaba la vida, incluso las tragedias griegas, de las cuales era fanática, las veía a su manera, cambiaba sentimientos y acciones de los personajes. Medea era una dulce y resignada mujer, no la asesina de sus hijos. Todas las tragedias terminaban felices con todos yéndose a pasear a la playa. En fin, que para Ilia, no hay ni en la vida real ni en la ficticia lugar para lo feo y sucio.

Y llega un día, un desubicado norteamericano, filósofo amateur (Jules Dassin) amante de la cultura griega y ve a Ilia como un símbolo de la esencia griega. Como no ve bien que sea prostitua, intenta educarla, cual absurdo pigmalión y la rodea durante un par de semanas de libros y material en general para “educarla”.

No es una gran película, vista a 53 años de su estreno, en medio de la crisis sociocultural y económica que vivimos, es casi un chiste, una comedia ligera de corte romántico, pero que Dassin debe haber disfrutado mucho haciéndola porque, a pesar de lo negro, tanto de su cine anterior, como de su experiencia vivida tras el desencanto del hombre durante la Caza de Brujas de USA; el mensaje de la película que protagonizaron él y su mujer, es de amor y unidad. Algo que siempre debe estar presente en los seres humanos.

No tengo palabras para definir la actuación y todo lo que desprende Melina... sólo puedo decir que era como la vida de Ilia: fantástica. Su actuación gano premio en Cannes y la canción de la película: Los chicos del Pireo ganó Oscar.


Evidentemente que la recomiendo.

viernes, 11 de octubre de 2013

Portero de Noche

No importa si la viste en 1974, cuando se exhibió por primera vez, o ahora en el 2013; hoy se siente tan impactante como lo fue hace cerca de 30 años. Y es que no es una película para atraer público a través de la exaltación de la violencia catastrófica y sanguinolienta sino, que impacta porque te mete en una suerte de alteración de los sentidos y la psiquis humanas debido a terribles traumas que llevan a la degradación y la autodestrucción.

Liliana Cavani, la directora de Portero de Noche, es conocida en sus películas por esa capacidad de mostrar sin tapujos -el argumento de la película fue todo un escándalo en su momento- lo que el ser humano puede llegar en sus obsesiones y traumas. “Más allá del bien y el mal”, sobre la vida de Nietzsche, nos lo confirma también y de paso igualmente la recomiendo. Lo mismo que El juego de Ripley, con John Malkovic.
Protagonizada por Dirk Bogarde y Charlotte Rampling, la trama del film gira en torno al encuentro de un ex oficial nazi y una mujer judía que había sido su víctima en la guerra. Están ahora en 1957, varios años después de la guerra y ella se alberga con su esposo, director de orquesta, en el hotel donde el ex oficial trabaja de portero de noche. Y lejos de sentimientos de rencor y venganza, en ellos se reinstala, más allá de una atracción, el sometimiento autodestructivo nacido en las torturas infligidas a la mujer por su torturador nazi. La atmósfera creada por la extraña atracción de la pareja (por decirlo suave) deja en segundo plano las movidas de los grupos políticos proteccionistas de nazis que rodean al portero. Absorbe la relación entre el nazi, ahora portero de hotel y la víctima judía, ahora flamante esposa de un director de orquesta. Una buena película en todo aspecto. Genial, Liliana Cavani. Dirk Bogarde, el actor protagonista, como fue siempre, perfecto. Charlotte Rampling, todo un acierto de la directora, parece pintada para el papel.

La película bajonea un poco, porque no nos gusta lo que muestra, y es que no nos gusta la lógica del mal. Pero pienso que son películas que hay que ver, sobre todo si están tan bien hechas.

jueves, 23 de mayo de 2013

Hiroshima Mon Amour

Hiroshima Mon Amour es una película franco-japonesa de 1959, dirigida por Alain Resnais y que tiene como actores principales a Emmanuelle Riva y Eiji Okada. El guión es de Marguerite Duras, la famosa escritora y guionista francesa.

Para muchos puede resultar un tostón, ya que cumple, de acuerdo a su época, con ese estilo francés muy intelectual y algo lento -aunque las vi peores- que no a todo el mundo gustó, aunque no se podía negar la alta calidad del cine francés por esos años, 50-60 y que todo el mundo corría a ver. 

Yo no la vi nunca, porque, si bien, tuvo un gran impacto en su momento; no se vio más por ahí. Y este fin de semana largo de mayo, muy político con la lata del mensaje presidencial, la descargué del internet y la disfruté mucho, a pesar de lo horrible de su tema de fondo. Y no estuvo mal verla por primera vez 54 años después de estrenada; la verdad es que ahora me pareció tremendamente real y muy presente en la sociedad actual. Además de toda una poesía. Muy buena Marguerite Duras con sus diálogos.


Son dos personas, dos ciudades, dos traumas... en fin, dos mundos que se mueven sobre el marco del horror de una guerra y sus graves consecuencias. Ella es una actriz que está terminando de actuar en un documental por la paz en Hiroshima después de 14 años de la monstruosa matanza norteamericana sobre 200 mil personas que desaparecieron de la ciudad por una bomba atómica en unos 9 segundos, dejando como secuela un infierno impresionante a otras tantas miles de personas.

Él, es un arquitecto japonés cuya familia pereció completa mientras él estaba en la guerra. Se encuentran, se enamoran con sus memorias duras y sus cicatrices dolientes que dificultan, como nó, cualquier existencia. Para mi, era lo mejor que podía pasarles, encontrarse y amarse, pero no era fácil la cosa. A ella la atormentaba su pasado en Nevers (Francia) durante la invasión nazi, pero no fue tanta la huella que le dejó la invasión como el rechazo de su ciudad -los buenos- por enamorarse y tener una relación con un soldado nazi. Rapada y repudiada, por su familia y su gente quedará marcada y sin ese amor que la consumía.

Vale la pena verla y sacar las propias conclusiones. Demás está decir que las imágenes sobre la criminal deflagración provocada por el siniestro Harry Truman, impactan tremendamente. Bueno, espero que todavía sigan impactando, si no, estamos perdidos.